Stockerfy
En el segundo trimestre de su año fiscal 2026, los tres meses hasta el 15 de agosto de 2026, Kroger facturó 34.621 millones de dólares, un 2% más que un año antes. La utilidad ajustada por acción fue de 1,09 dólares, por encima de los 1,06 que esperaban los analistas, un 5% más que hace un año. La empresa bajó su meta de ventas comparables —las de los locales que llevan más de un año abiertos— para el resto del año, y aun así la acción subió 2,7% el mismo día.







Qué hace Kroger: es la mayor cadena de supermercados de Estados Unidos por ventas, con más de 2.700 tiendas bajo las marcas Kroger, Ralphs, Fred Meyer, King Soopers y otras, farmacias dentro de la mayoría de sus locales, y un negocio de publicidad —Kroger Precision Marketing— que les vende a las marcas el espacio frente a sus propios clientes, dentro de la aplicación y en las tiendas.
El margen neto de los últimos doce meses aparece muy comprimido, apenas 0,7%, y no es un problema de este trimestre. En el año fiscal que cerró en enero, Kroger cerró tres de sus bodegas automatizadas —construidas junto al proveedor británico Ocado, en Frederick (Maryland), Pleasant Prairie (Wisconsin) y Groveland (Florida)— porque nunca llegaron a ser rentables, y anotó un cargo único de 2.497 millones de dólares por eso. Sin ese cargo, la ganancia operativa del año habría sido de 4.905 millones en vez de 1.890.
La otra cara de esa decisión es donde Kroger está apostando ahora: mantuvo otros cinco centros automatizados y giró su estrategia de comercio electrónico hacia más entregas con Instacart, DoorDash y Uber Eats. Este trimestre, las ventas de comercio electrónico crecieron 20% —el segundo trimestre seguido en que ese canal completo es rentable—, y la ganancia de Kroger Precision Marketing creció 24%. Las ventas de toda la tienda, en cambio, crecieron apenas 2%.
La acción subió 2,7% el día del reporte. En los últimos doce meses acumula una caída de 14,4%, con un mínimo de 26,2% entre marzo y junio.
Lo pasé por el escáner que construí, que puntúa cinco ejes de cero a cien.
Calidad: 44,3 → de cada 100 dólares que factura le quedan apenas 0,7 de ganancia contable, pero genera en caja 7,2 veces esa cifra, y el ratio de devengos negativo confirma que es caja real. La deuda es alta —4,13 veces el patrimonio— y el retorno sobre el capital invertido bajó 5,8 puntos en tres años, aunque en 11,8% sigue siendo saludable para un supermercado.
Crecimiento: 42,5 → los ingresos crecen apenas 2%, pero la ganancia por acción sube 13,6%: el margen y las recompras están haciendo más trabajo que las ventas. Es el eje más débil del negocio, y la consistencia del crecimiento —qué tan parejo fue en los últimos años— queda en cero.
Valoración: 71,7 → acá más barato puntúa más alto, y es la fortaleza del negocio. La acción se paga a 0,23 veces sus ventas y 10,6 veces la ganancia esperada, de las lecturas más baratas de todo lo que he publicado.
Moat: 55,3 → el Moat mide si la empresa tiene una ventaja difícil de copiar. Kroger rota sus activos casi tres veces al año, típico de un supermercado de alto volumen, pero su margen bruto queda 11 puntos por debajo de la mediana de su sector, uno estructuralmente más ajustado que el de otras empresas de consumo básico.
Riesgo: 43,8 → la acción se mueve poco frente al mercado, con una beta de 0,41, y superó la estimación de los analistas en 75% de sus últimos reportes. En contra, cayó 26,2% entre marzo y junio de este año.
El Master Score da 51,3, la media geométrica de los tres primeros ejes. Queda en el tramo medio de los que he publicado: lo sostiene una valoración de las más baratas del proyecto, no el crecimiento ni la calidad del negocio.
Esto no es asesoría financiera. Solo contenido educativo. No soy asesor financiero registrado.



