Stockerfy
Village Farms es una empresa pequeña, de unos 347 millones de dólares de capitalización, que en 2025 vendió la mayor parte de su antiguo negocio de hortalizas y se reconvirtió en una productora de cannabis. Su acción cotiza hoy a poco más de su valor contable, con un balance sólido, pero sus ganancias son muy irregulares.







Qué hace Village Farms: cultiva cannabis en invernaderos en Canadá con la marca Pure Sunfarms, uno de los productores de menor costo del país, y lo exporta a mercados internacionales. También opera en los Países Bajos y vende productos de CBD en Estados Unidos con Balanced Health Botanicals. Del antiguo negocio de invernaderos de tomates, pimientos y pepinos le queda una parte pequeña en Canadá y una participación minoritaria en el fondo privado que se quedó con el resto.
En el segundo trimestre de 2026 vendió 64 millones de dólares, un 7% más que un año antes, y el cannabis fue el 84% de esa cifra. Las exportaciones internacionales llegaron a un récord de 20,9 millones, un 74% más que un año antes. Ganó 7,1 millones. En los últimos doce meses facturó 230,6 millones, con un margen bruto de 44,3% y un margen neto de 9,8%.
En doce meses la acción sube un 4,4%. En el medio llegó a caer un 56% desde su máximo de diciembre hasta su mínimo de junio, y desde ahí se recuperó.
Lo pasé por el escáner que construí, que puntúa cinco ejes de cero a cien.
Calidad da 71,8. El balance es la parte fuerte: Village Farms tiene más efectivo que deuda, una deuda sobre patrimonio de apenas 0,15 y un activo corriente de 3,2 veces sus obligaciones de corto plazo. La utilidad entra en caja: los devengos son negativos, una señal de que la ganancia está respaldada por dinero real, y convierte en efectivo 1,8 veces lo que gana. El retorno sobre el capital, del 8,8%, y el margen neto, del 9,8%, son más moderados, y son lo que deja el eje en 72 y no más arriba.
Crecimiento da 51,6. Los ingresos crecen a un dígito y el consenso espera un 20% más el año que viene, con la utilidad esperada al alza. La utilidad por acción cae 74,6%, pero se compara contra un trimestre de 2025 que incluyó una ganancia de 19,1 millones por la venta de activos de hortalizas ese año, no contra un deterioro del negocio actual. La consistencia del crecimiento sale 0 porque Village Farms alternó pérdidas y ganancias en años recientes, y el modelo no cuenta como durable un crecimiento así.
Valoración da 81,9, el eje más alto, y acá más barato puntúa más alto. La acción se paga a 1,1 veces el valor contable de la empresa y a 1,5 veces sus ventas de doce meses. Sobre la utilidad que el consenso espera para el año que viene el precio es 12,3 veces, y ajustado por ese crecimiento esperado el PEG da 0,28. El EV/EBITDA de 6,2 dice lo mismo: el mercado le pone un múltiplo bajo a las ganancias en efectivo del negocio.
Moat da 58,3. El Moat mide si la empresa tiene una ventaja difícil de copiar. El margen bruto de Village Farms está unos 9 puntos sobre la mediana de su sector y subió con fuerza en tres años, a medida que el cannabis pasó a ser el grueso del negocio. La rotación de activos es baja, 0,51, porque un negocio de invernaderos necesita mucha instalación y capital.
Riesgo da 28,9, y es el punto flojo. La acción tuvo una caída máxima del 56% en el año, entre diciembre y junio. Su beta de 1,32 dice que amplifica los movimientos del mercado, y la volatilidad de sus resultados es alta porque la utilidad por acción es chica y salta de un trimestre a otro.
El compuesto da 67,2, la media geométrica de Calidad, Crecimiento y Valoración.
Esto no es asesoría financiera. Solo contenido educativo. No soy asesor financiero registrado.



