Stockerfy
La acción de AMD subió 190,8% en los últimos doce meses, medida de cierre a cierre, y los analistas esperan que el año próximo facture 72% más. Sin embargo, hay una fila del análisis que dice algo distinto, y es la que mira hacia atrás.







La consistencia de su crecimiento puntúa cero sobre cien. No es que falte el dato: es que mide qué tan parecidos han sido sus años, y los suyos no se parecen en nada. Facturó 3,9% menos en 2023, 13,7% más en 2024 y 34,3% más en 2025. Crece mucho, y nunca dos veces al mismo ritmo.
Eso importa porque el eje de crecimiento se apoya sobre todo en lo que se espera del futuro, no en lo que la empresa ya repitió. De sus siete componentes, los dos que más pesan son estimaciones de analistas para 2027.
Qué hace: diseña chips y los manda a fabricar afuera, porque no tiene fábricas propias y lo declara en sus propios documentos. Más de la mitad de lo que vende ya son chips para centros de datos, no para computadores, y ese negocio creció 107% en el último trimestre reportado, hasta 6.700 millones de dólares. En doce meses facturó 41.305 millones y ganó 6.434. Vale 790.800 millones en bolsa.
Un detalle sobre el último trimestre, por si lo ven citado: la utilidad subió 163% respecto del mismo trimestre del año anterior, pero ese trimestre traía 800 millones dados de baja en chips que el gobierno de Estados Unidos le prohibió exportar. Por lo tanto, la base de comparación está deprimida.
Lo pasé por el escáner que construí, que puntúa cinco ejes de cero a cien.
Calidad da 74,9. De cada 100 dólares que vende, 55,7 le quedan tras el costo de fabricar, 15,6 son utilidad neta y 20,3 se convierten en caja libre. La conversión de caja de 1,50 dice que por cada dólar de utilidad contable entró uno y medio de caja. Y tiene más caja que deuda: 13.111 millones contra 4.276. Lo que baja el eje es el retorno sobre el capital invertido, que da 7,87%.
Crecimiento da 84,3 y es el eje más alto, por lo que expliqué arriba: 72% más de ingresos esperados y el doble de utilidad por acción, contra una consistencia en cero.
Valoración da 29,1, y acá más barato puntúa más alto. Paga 31,3 veces la utilidad que se espera para 2027, que es el único múltiplo que no se ve estirado, y 124,2 veces la que ya ganó en los últimos doce meses. La distancia entre esos dos números es un supuesto explícito: que su utilidad por acción casi se cuadruplique en año y medio.
Moat da 64,0. Gasta 23,4 de cada 100 dólares que vende en investigación y desarrollo, y su margen bruto está 6,7 puntos sobre la mediana de su sector y subiendo.
Riesgo da 39,9 y es el eje más bajo de los cinco. Su beta es 2,49, la más alta que he medido en el proyecto, y quiere decir que cuando el mercado se mueve un 1%, esta acción se ha movido casi dos y medio. Su peor caída del último año fue de 27,8% y superó lo estimado en el 100% de sus últimos trimestres.
Acá hay un límite del modelo que prefiero decir. Más de la mitad de lo que AMD tiene en el balance son intangibles que arrastra desde que compró Xilinx en 2022, y el modelo los lee como señal de ventaja competitiva a la vez que hunden el retorno sobre el capital. Las dos lecturas son correctas y apuntan en direcciones opuestas.
El compuesto da 56,9, la media geométrica de los tres primeros ejes. Queda noveno de los diecinueve análisis que llevo publicados.
¿Qué opinan de AMD? Comenten qué empresa les gustaría que analice. Esto no es asesoría financiera. Solo contenido educativo. No soy asesor financiero registrado.



