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Applied Materials viene del mejor año de su historia reciente. En los últimos doce meses facturó 30.837 millones de dólares, un récord, el último trimestre creció cerca de 25% y la empresa acumula 13 trimestres seguidos de mejora del margen bruto. La guía del trimestre siguiente es de 10.250 millones, otra subida grande.







Qué hace Applied Materials: fabrica las máquinas con que se construyen los chips. Un chip moderno se levanta capa sobre capa, más de cien. ASML imprime los patrones sobre la oblea de silicio; Applied hace la gama más amplia de los pasos siguientes: depositar películas finísimas, grabar —retirar material con precisión—, implantar iones que cambian cómo conduce el silicio y pulir la superficie entre capa y capa. Sus clientes son los fabricantes de memoria y de procesadores, y Applied además da servicio a las máquinas ya instaladas, un ingreso recurrente. En el último trimestre reportado los ingresos subieron 25% hasta 9.115 millones de dólares y la utilidad por acción 43%.
A diferencia de otras empresas del mismo sector, Applied no arrastra el castigo del ciclo. En el modelo con que puntúo las acciones, la fila del eje de Crecimiento que mira varios años atrás —la consistencia— queda en 74 sobre 100. Las de Micron, TSMC o Lam Research quedan en cero, porque esas empresas facturaron menos que el año anterior en algún momento reciente.
El otro lado de la moneda es el precio. El eje de Valoración da 44,4 y está partido en dos: las métricas que dividen por las ganancias esperadas no ven la acción cara, y las que miran ventas, EBITDA y patrimonio contable la ponen entre lo más caro del mercado.
La acción cotiza cerca de 440 dólares; hace un año valía 158. En doce meses subió más de 180%, con un camino accidentado: llegó a subir mucho más y después cayó un 40% desde su máximo de junio.
Lo pasé por el escáner que construí, que puntúa cinco ejes de cero a cien.
Calidad: 76,7 → rinde 25% sobre el capital que emplea. De cada 100 dólares que factura, 30 son ganancia final y 18 quedan como caja libre. El balance tiene más efectivo que deuda y el apalancamiento es bajo. El único punto flojo es que ese retorno sobre el capital viene cediendo, porque la inversión en nueva capacidad crece más rápido que las ganancias.
Crecimiento: 79,0 → los ingresos crecen cerca de 25%, la utilidad por acción más de 40%, y el consenso espera un ritmo parecido para el año que viene. Lo que lo distingue de sus pares es la consistencia: sus ventas no retrocedieron en ningún año reciente.
Valoración: 44,4 → acá más barato puntúa más alto, así que un puntaje bajo significa una acción cara. Sobre la utilidad que se espera el año que viene el precio es 24 veces, y el PEG, que ajusta ese precio por el ritmo de crecimiento, da 0,88; ninguno de los dos se ve estirado. Pero el precio sobre ventas (11), sobre valor libro (14) y el valor de empresa sobre EBITDA (34) están entre lo más alto del mercado. El precio sobre valor libro es alto en parte porque Applied recompró tantas acciones que las que guarda en tesorería ya superan a las que circulan, y eso reduce el patrimonio contable contra el que se mide.
Moat: 57,9 → Applied destina el 13% de sus ventas a investigación y menos del 6% a gastos de administración; ahí está su foso, no en un margen bruto excepcional, que apenas supera la mediana de su sector.
Riesgo: 59,3 → la acción se mueve más que el mercado y llegó a caer un 40% desde su máximo de junio, aun en un año de fuerte alza. Contra eso, sus resultados varían poco de un trimestre a otro y superaron las estimaciones de los analistas en sus últimos cuatro reportes.
El Master Score da 64,6, la media geométrica de Calidad, Crecimiento y Valoración. Calidad y crecimiento de primer nivel, pero la acción se paga cara.
Esto no es asesoría financiera. Solo contenido educativo. No soy asesor financiero registrado.



